Si nos remontamos, al menos, 5 años atrás, estamos seguros de que prácticamente nadie sabría qué es un Backyard Ultra.
Tal vez únicamente algunos/as “frikis” de la ultra distancia conocerían su existencia.
Sin embargo, en los últimos años, el boom de los Backyard ha llenado el panorama nacional e internacional de pruebas de este estilo.
Eso ha provocado que el tipo de participante también haya cambiado. Lo que al inicio era una prueba que reunía especialistas y “locos/as” del ultrafondo, ahora se ha convertido en un tipo de competición que alberga a toda tipología de runner, desde los más inexpertos hasta los más “pro”.
En Kilómetros de Entrenamiento también somos conocedores de este auge.
Por un lado, varios de nuestros deportistas han participado o quieren participar en este formato. Por otro lado, el equipo de entrenadores también tiene experiencia en el Backyard.
Por todos estos motivos, creemos que hablar sobre esta disciplina y, sobre todo, daros las claves de cómo preparar una prueba tan atípica, os va a resultar de gran ayuda.
3,2,1 ….¡comenzamos el Backyard Ultra de KME!
Índice del post
El Backyard Ultra
Origen
El Backyard Ultra nació de la mente de Gary Cantrell, más conocido como Lazarus Lake (el mismo creador de la mítica Barkley Marathons)..
La primera edición oficial, la Big Dog’s Backyard Ultra, se celebró en el año 2012, concretamente en el “patio trasero” (backyard) de la casa de Cantrell en Bell Buckle, Tennessee (EE. UU.).
El nombre de la competición, “Big Dog”, provenía del de su perro (un bulldog rescatado), que solía pasar las horas durmiendo mientras los corredores daban vueltas.
Funcionamiento
La prueba se realiza sobre un circuito fijo de 6,707 metros o, lo que es lo mismo, 4,167 millas.
Esta curiosa distancia tiene un por qué. El completar 24 vueltas, es decir, un día de actividad, suma exactamente la mítica distancia de las 100 millas.
El primer propósito es completar cada vuelta (loop) en menos de una hora. Algo a sencillo a priori, pero que depende de la capacidad del participante y, sobre todo, las características del circuito: desnivel, superficie, climatología…
Cada hora en punto se da una nueva salida, por lo que además de llegar a completar la vuelta, hay que estar preparado/a para volver a salir en la siguiente.
En caso contrario, serás descalificado/a.
Así hasta que quede un único participante.
Sí, en esta prueba hay un único ganador, el Last Human Standing.
Todos los demás, aunque hayan corrido 400 km, figuran técnicamente como DNF (Did Not Finish).
A la persona que abandona antes del ganador, se le suele conocer como asistente.
El backyard en España
Atendiendo a los datos que aporta el blog de Monrasin “Corriendo por la Sierra”, en el año 2026 se van a celebrar, solo en España, alrededor de 50 Backyard Ultra.
¡Qué locura!
Esto evidencia un crecimiento brutal en cosas de 2-3 años, donde existían menos de 5 pruebas en todo el territorio, siendo el Backyard de Castro Caldelas el pionero nacional.
Evolución del Backyard Ultra
Además del más que contrastado auge de la celebración de una inmensidad de Backyard por todo el globo, también ha evolucionado la especialización en la disciplina.
Si en los primeros años, los participantes utilizaban el Backyard como prueba preparatoria para alguna prueba de ultra distancia o llegaban al Backyard con un entrenamiento enfocado en pruebas largas de asfalto y montaña, el paradigma es bien distinto actualmente.
Hoy en día, existen especialistas en el Backyard, los que preparan con minuciosidad la prueba atendiendo a todas las semanas físicas y psicológicas propias de la modalidad.
Además existen campeonatos nacionales que dan acceso al Campeonato del Mundo. Campeonatos nacionales a los que también hay que conseguir pase, llamado silver ticket.
Aquí el criterio es muy sencillo. Cuantas más vueltas des en una prueba clasificatoria, más opciones tendrás de representar a tu equipo nacional.
Para valorar la preparación física y mental de los mejores competidores en Backyard, solo hay que observar cuáles son los récords mundiales.
En la modalidad de hombres, el récord del mundo, agarraos fuerte, está fijado en 119 loops.
O lo que es lo mismo, una actividad de casi 5 días cubriendo aproximadamente 797,9 km, con un descanso ínfimo de minutos entre vueltas. Lo ostenta el australiano Phil Gore.
Para que os hagáis una idea, supone cubrir recorrido cruzando la península desde Cádiz a Huesca.
En el caso de las mujeres, el récord tampoco queda a la zaga.
En este caso, el récord mundial lo ostenta la británica Sarah Perry, con 95 vueltas (637 km) en casi 4 días de competición, sin parar.
Esta distancia sería como ir de Madrid a Burdeos corriendo.
Por último, también merece hacer un reconocimiento al recordman nacional, Oriol Antolí.
El ultrafondista catalán ha logrado muy recientemente nada más y nada menos la marca de 113 loops en Belgium Legends Backyard, cubriendo una distancia de 757 kilómetros. ¡Impresionante!.
Como prepararme para un Backyard Ultra
Aquí te dejamos las principales claves para que tu entrenamiento vaya enfocado a encontrar el mejor rendimiento posible en un Backyard Ultra.
Adecuación de la intensidad
En esta disciplina no gana el más rápido, si no el más resistente. Tanto a nivel físico como a nivel mental.
Habitualmente, no es un gran problema cubrir el recorrido en menos de una hora. El problema viene cuando empezamos a sumar vueltas y a acumular fatiga.
Por ello, debemos de tener el objetivo de ser lo más económicos posibles en el esfuerzo y, eso se traduce, llevando un ritmo de carrera muy pero que muy cómodo.
Se puede tratar de un ritmo que incluso no estemos habituados a poner en práctica en nuestras sesiones habituales, por lo que tendremos que acostumbrarnos a correr a ritmos más lentos de lo normal.
Seguramente talonaremos más a la hora de apoyar el pie en el suelo y elevaremos y flexionaremos menos la rodilla y la cadera, cambiando el gesto de carrera.
A su vez, también debemos de aprender a alternar períodos de correr con caminar, ya que si la prueba se extiende en horas, inevitablemente deberemos de combinar ambas para ahorrar energía y, a partir de un punto, por la fatiga acumulada.
Adaptación al recorrido
Ante la gran magnitud de Backyards que se celebran, hace que los recorridos de 6,7km que nos encontremos también sean diversos.
Las primeras carreras destacaban por celebrarse en terrenos naturales como superficies de bosque o pistas forestales y, a su vez, con cierto desnivel positivo que añadía bastante picante (y dureza), a cada loop.
Actualmente, la tendencia se ha encaminado hacia competiciones más “asequibles”, reduciendo tanto la dureza en cuanto a desnivel positivo y negativo, así como a la tecnicidad de recorrido, observándose varias Backyard Ultra con recorridos combinados de asfalto y montaña o, incluso, 100% asfalto.
Una de las claves para obtener un buen rendimiento va a residir en simular las condiciones técnicas de la prueba, en cuanto a posibles cuestas o terreno.
Como consejo, si tu próximo Backyard tiene un desnivel de más de +80m por vuelta, entrena las cuestas.
Entrenamiento de la alimentación
Una competición la cual puede extenderse durante varias o muchas horas o, incluso, días, requiere de un plan de alimentación muy riguroso.
Por mucho que sea la primera vez que queramos participar y nuestro objetivo sea humilde y poco ambicioso, no podemos dejar al alzar todo lo que tenga que ver con la ingesta en la prueba.
Cómo hemos mencionado antes, al tratarse de una disciplina en la cual los ritmos son de baja intensidad, el sistema digestivo no sufre un estrés tan grande como lo haría en un maratón, por ejemplo, por lo que podríamos optar por buscar una alimentación con productos naturales y habituales, dejando la suplementación “artificial” como los geles, para momentos más puntuales.
Además, al tener pausas obligatorias cada hora, tenemos la oportunidad de alimentarnos en estático (parados/as), lo que facilita la ingesta de productos más contundentes como fruta, sándwiches, pasta, arroz, caldos, bocadillos…
Resulta recomendable crear una guía de ingesta por vuelta, teniendo en cuenta lo que vamos a llevar desde casa y lo que la organización ofrece en los avituallamientos, optando por los alimentos que mejor nos funcionan tanto a nivel de energía como a nivel de digestión.
El objetivo debe de focalizarse en aportar energía continua al organismo, intentando que el estómago no se “cierre” en ningún momento y combinando sabores y texturas para no saturar el paladar y el tracto digestivo.
Entrenamiento psicológico
Probablemente, el Backyard Ultra sea una de las pocas disciplinas deportivas en las que no gane el que mejores aptitudes o condiciones físicas tenga.
Se trata de una disciplina muy psicológica, en la cual la fortaleza mental juega un papel crucial.
El hecho de repetir una vuelta tras otra en un mismo recorrido es un factor que puede lastrar muy mucho en el transcurso de la prueba.
Si eso o fuera poco, el hecho de parar obligatoriamente en cada loop y tener que arrancar de nuevo tras cada hora, hace de esta prueba un ejercicio mental tremendo.
Pensamientos intrusivos, dolores y molestias musculares, cansancio, sueño…son aspectos que están presentes en cada inicio y final de vuelta.
Lidiar con estas sensaciones forma parte de una combinación de fortaleza mental natural, experiencia y entrenamiento.
Aunque los dos primeros factores tienen mucho peso, el factor psicológico se puede llegar a entrenar.
Realizar sesiones de entrenamiento con fatiga, entrenar en momentos incómodos donde no apetece, correr en recorridos muy aburridos, correr en la oscuridad o llevar a cabo entrenamientos de larga duración son algunos de los ejemplos que nos puedes ayudar a afrontar un Backyard con una mejor preparación mental.
El Backyard Ultra, una disciplina única
El Backyard Ultra no se corre: se gestiona.
No se gana con las piernas más rápidas, sino con la cabeza más fría, el estómago más entrenado y la paciencia más afinada.
Es una disciplina que desnuda al corredor vuelta tras vuelta, donde cada hora es un nuevo comienzo y cada pausa, una negociación interna entre seguir… o parar.
Por eso, preparar un Backyard no consiste en sumar kilómetros sin más, sino en aprender a dosificar, a escuchar, a adaptarse y a convivir con la incomodidad.
Es entender que el verdadero rival no está en el circuito, sino dentro de uno mismo, y que la victoria no siempre es ser el último en pie, sino descubrir hasta dónde eres capaz de llegar.
Si alguna vez te has preguntado de qué estás hecho como corredor, el Backyard Ultra tiene la respuesta.
Solo necesitas dar la siguiente salida.


