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El creciente interés de la población por el running y las carreras populares ha hecho aumentar el número de lesiones. Sobre todo las asociadas al dolor de rodilla al correr.

Cada día, son más las personas que se lanzan a completar distancias como maratón sin una preparación adecuada.

Hoy analizo el síndrome del dolor femoropatelar, la lesión más común entre corredores (Francis, Whatman, Sheerin, Hume, & Johnson, 2018).

DOLOR DE RODILLA AL CORRER. LA POSIBLE LESIÓN

La articulación femoropatelar es una compleja estructura formada por

  • Elementos estáticos: huesos y ligamentos de la rodilla
  • Elementos dinámicos: sistema neuromuscular (todos los músculos que acaban o inician en la rodilla, junto con sus tendones y articulaciones)

Para dejarlo más claro, la articulación femoropatelar es la que conecta la rótula con el final del hueso del muslo, el fémur.

El síndrome de dolor femoropatelar se puede identificar como un dolor de rodilla al correr. Este dolor se localiza en la parte delantera de la rodilla, que también puede localizarse alrededor de la rótula.

Una lesión común

Este dolor de rodilla al correr es muy común en corredores porque es el reflejo de distintos problemas que pueden estar surgiendo como:

  • Degradación excesiva del cartílago de la rodilla. El cartílago articular es lo que va a permitir que la articulación de la rodilla funcione perfectamente. Además, el cartílago no tiene terminaciones nerviosas, por lo tanto, no duele. Pero su desgaste puede provocar inflamación de la articulación y dolor en el hueso más cercano.
  • Degradación de tejidos como el tendón rotuliano o la cápsula articular. También harán que salten las alarmas y aparezca el dolor a nivel de rodilla.

DOLOR DE RODILLAS AL CORRER. DOLOR FEMOROPATELAR O SIMPLE MOLESTIA

Esta lesión se manifiesta por un dolor en la parte delantera de la rodilla.

En carrera suele aparecer cuando ya llevamos varios kilómetros recorridos y la tensión en la articulación de la rodilla va aumentando.

Como sucede con diferentes lesiones en el running, el dolor no es suficientemente intenso para parar y muchas veces seguimos adelante con nuestro entrenamiento o competición.

Incluso, este dolor de rodilla al correr puede desaparecer y aparecer según se van acumulando kilómetros.

Pero que el dolor desaparezca momentáneamente no quiere decir que la lesión haya desaparecido.

Si en algún momento corriendo, saltan las alarmas y piensas que puedes estar sufriendo esta lesión, lo recomendable es ir a un especialista para que haga un diagnóstico preciso.

DOLOR DE RODILLA AL CORRER. POSIBLES CAUSAS

Son muchas causas las que pueden derivar en este dolor en la parte delantera de la rótula.

Exposición prolongada a impactos puede provocar dolor de rodilla al correr

Este uno de los principales factores que influyen en el desarrollo de lesiones en corredores. En este caso, hablamos de la rodilla.

El cartílago “vive” de impacto, pero igualmente, mucho impacto puede terminar con nuestras reservas de cartílago.

Dolor rodilla al correr

El problema del impacto en carrera viene cuando esos impactos están siendo recibidos con una mala posición (mala técnica de carrera).

Si al correr nuestra postura no es buena, no repartiremos los impactos a lo largo de todo el cuerpo, y en todas sus estructuras por igual. Habrá zonas que sufrirán mucho más.

Si una de estas zonas es la rodilla, por ejemplo, en su parte anterior, el dolor comenzará a manifestarse ahí.

Falta de fuerza o desequilibrio de fuerza entre cuádriceps e isquiosurales

Algunas investigaciones  (Thijs, Clercq, Roosen, & Witvrouw, 2008) señalan la falta de fuerza en cuádriceps, sobre todo en el vasto interno.

Si el vasto interno y el vasto externo del cuádriceps no aportan la misma fuerza, estaremos generando un desequilibrio a nivel de rodilla.

La debilidad en el vasto interno del cuádriceps (parte del cuádriceps más cercana al centro del cuerpo) es una situación muy común entre corredores que no programan sesiones de fuerza específica durante sus entrenamientos.

Otro factor relacionado con la musculatura del muslo, es el desequilibrio de fuerza entre los músculos de la parte posterior del muslo (isquiosurales) y la parte anterior (cuádriceps). Ocurriría una situación similar a la anterior. Si no hay equilibrio entre la parte anterior y posterior del muslo, quién acaba recibiendo toda la tensión va a ser la rodilla.

Tipo de pisada y falta de fuerza-estabilidad en carrera

El tipo de pisada que tengamos también puede hacer que tengas dolor de rodilla al correr.

La desviación del pie hacia dentro en el momento del contacto (pronación) puede ser una causa de dolor de rodilla al correr (Esculier, Dubois, Bouyer, McFadyen, & Roy, 2017).

Esta desviación del pie hacia dentro muchas veces es causada por una falta de control y estabilidad a nivel de cadera.

Si no tienes fortaleza en los músculos de la cadera, cuando contactes con el suelo aumentará la rotación interna de la cadera. Esta rotación interna se refleja en la rodilla, produciendo lo que se conoce como valgo de rodilla en dinámico exagerado, una desviación hacia dentro de la rodilla, que provocará tensión en la zona (De Oliveira Silva et al., 2015).

Clic aquí para ver un vídeo ver un valgo de rodilla realmente exagerado causado por la fatiga.

Por eso, para observar las causas de una lesión, no debes fijarte sólo en el comportamiento del pie.

Los problemas que pueden surgir desde el tronco hasta los pies, contando con la cadera como una de las claves en la preparación de corredores.

POSIBLES SOLUCIONES

Cuidado de la pisada

Hemos visto que la pronación (seguramente la hiperpronación) es una de las causas de esta lesión.

Es importante detectar el origen de la pronación para ver las posibles soluciones al problema:

  • Plantillas podológicas, personalmente una solución que utilizaría como última alternativa. Pueden ayudar a controlar la pronación, pero en el fondo, no atajan el origen de la lesión.
  • Entrenamiento de fuerza: observar si la pronación puede ser derivada de déficit de fuerza en los músculos que intervienen en su control, como el glúteo medio, glúteo mayor o el vasto interno del cuádriceps.
  • Revisión del calzado que utilizas.

Entrenamiento de fuerza

Este debería ser un mandamiento, que muchos de los corredores, sobre todo los populares incumplen.

Pero para los entrenadores, es algo sagrado y casi el primer mandamiento.

Numerosos estudios (Balsalobre-Fernández, Carlos; Santos-Concejero, Jordan; V. Grivas, 2016) demuestran la influencia del entrenamiento de fuerza en la mejora del rendimiento en carrera; observando mejoras en la economía de carrera, en la absorción de los impactos o en la reducción del índice de lesiones.

Pero ¿por qué no entrenar en el gimnasio?

Sí, he indicado que el entrenamiento de fuerza reduce la absorción de los impactos es porque si mejoras nuestra musculatura, tu capacidad de contraer el músculo también mejora dotando de mayor compactación al miembro inferior en el momento del contacto.

Así, tu pisada será más reactiva para evitar de esta forma caer a plomo contra el suelo y producir menores picos de impacto en carrera.

El entrenamiento debería tratar de acercarse lo máximo posible al gesto de carrera con ejercicios principalmente del miembro inferior, primando los ejercicios básicos como sentadilla o peso muerto con sus variables a una pierna, para evitar crear descompensaciones.

También es recomendable añadir algún ejercicio de aislamiento como la extensión de rodilla o la flexo-extensión de tobillo para trabajar gemelos.

Intervención quirúrgica

Esta intervención ha sido muy investigada a lo largo de los años, pero es verdad que los estudios no tienen un diseño demasiado controlado

Por ejemplo, en la mayoría de estudios, los pacientes con posible dolor femoropatelar fueron excluídos y en consecuencia, sólo se incluyeron pacientes que la padecían tras una exploración clínica.

La intervención quirúrgica sólo se realiza en el caso de que todos los demás tratamientos fallen y además, un médico especialista la aconseje.

Otras intervenciones

Intervenciones de fisioterapia basadas en masajes o electroterapia.

Si quieres saber más sobre lesiones en el mundo del running no dudes en consultar mi blog

ESTUDIOS CIENTÍFICOS UTILIZADOS

Balsalobre-Fernández, Carlos; Santos-Concejero, Jordan; V. Grivas, G. (2016). Effects of strength training on running economy in highly trained runners: A systematic review with meta-analysis of controlled trials. National Strength and Conditioning Association, 19(4), 1534–1539.

De Oliveira Silva, D., Briani, R. V., Pazzinatto, M. F., Gonçalves, A. V., Ferrari, D., Aragão, F. A., & De Azevedo, F. M. (2015). Q-angle static or dynamic measurements, which is the best choice for patellofemoral pain? Clinical Biomechanics, 30(10), 1083–1087.

Esculier, J. F., Dubois, B., Bouyer, L. J., McFadyen, B. J., & Roy, J. S. (2017). Footwear characteristics are related to running mechanics in runners with patellofemoral pain. Gait and Posture, 54, 144–147.

Francis, P., Whatman, C., Sheerin, K., Hume, P., & Johnson, M. I. (2018). The Proportion of Lower Limb Running Injuries by Gender, Anatomical Location and Specific Pathology: A Systematic Review. Journal of Sports Science and Medicine, (November 2018), 21–31.

Thijs, Y., Clercq, D. De, Roosen, P., & Witvrouw, E. (2008). Gait-related intrinsic risk factors for patellofemoral pain in novice recreational runners, 466–471.